Además, no está de más recordar cómo funcionaban estas vacunas, porque todavía hay quienes lo confunden. Ninguna de ellas contenía el virus vivo capaz de infectarte. No te podían “dar COVID”, como algunos llegaron a decir. Lo que hacían era mostrarle al cuerpo una especie de “foto” del virus para que, si lo encontraba más adelante, supiera exactamente cómo defenderse. Algo así como enseñarle a identificar al enemigo antes de un combate real.
Ahora, si te vacunaste, quizás pasaste por un detalle curioso: tu tarjeta de vacunación. Ese pequeño cartón se convirtió en un documento medio oficialmente extraoficial. En muchos lugares era necesario para viajar, entrar a ciertos espa